En la actualidad, los niños pasan cada vez menos tiempo al aire libre y más tiempo delante de una pantalla. Esto se debe a factores como la falta de espacios seguros para jugar y el aumento de la tecnología. Pero afortunadamente, hay otras formas de mantener a los niños entretenidos y al mismo tiempo enseñarles habilidades de vida útiles. El cuidado de un huerto es una actividad divertida y gratificante para los niños. Esto les ayuda a aprender sobre la naturaleza y les enseña a ser responsables. En este artículo, vamos a explorar los beneficios del cuidado infantil de un huerto, además de algunos consejos para ayudar a los padres a iniciar uno.

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Qué actividades se pueden hacer en un huerto escolar

Un huerto escolar es una iniciativa educativa que permite a los estudiantes aprender sobre la agricultura, la ecología y la sostenibilidad. Se pueden realizar varias actividades en un huerto escolar, como la siembra de semillas y el cuidado de plantas, la construcción de estructuras para facilitar la producción de alimentos, el diseño de proyectos con plantas medicinales y el intercambio de información sobre agricultura y alimentación saludable. Los huertos escolares también pueden ser utilizados como áreas de juegos y recreación, y como espacios donde los alumnos puedan reunirse y trabajar en equipo.

Actividades divertidas para realizar en un huerto

Un huerto puede ser un espacio para una variedad de actividades, desde jardinería para cultivar frutas, verduras, hierbas y flores, hasta actividades recreativas como caminar, pasear con los perros, jugar al aire libre, hacer picnic, etc. Si tienes suficiente espacio, puedes incluso construir una casa de juegos para los niños, una casa de árbol o incluso un huerto con animales como gallinas, patos o conejos. Además, un huerto también es un lugar ideal para organizar reuniones de la familia y amigos, con barbacoas y fogatas. Finalmente, un huerto puede ser un lugar de relax y terapia, donde uno puede disfrutar de la naturaleza, alejarse de la rutina diaria y disfrutar de la belleza de la vida.

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¿Cómo cuidar una huerta para niños?

Cuidar una huerta para niños puede ser una tarea divertida y gratificante. Esto les permitirá a los niños aprender sobre la naturaleza y los alimentos que cultivan. Los padres pueden ayudar a los niños a aprender cómo cuidar la huerta correctamente.

Lo primero que deben hacer es elegir la ubicación correcta de la huerta. El lugar debe estar lo suficientemente cerca de una fuente de agua y tener buena exposición al sol.

Luego, los padres necesitan ayudar a los niños a preparar el suelo. Esto significa airearlo, añadir compost y fertilizantes naturales para mejorar la calidad del suelo.

Una vez que el suelo esté listo, es hora de plantar. Los niños pueden elegir entre una variedad de plantas comestibles, como tomates, calabazas, zanahorias o maíz. Los padres deben ayudarles a cuidar las plantas y enseñarles cómo regar y podar adecuadamente.

Finalmente, los niños deben aprender a cosechar y disfrutar de los frutos de su trabajo cuando sus plantas maduren. Esta experiencia no sólo les ayudará a aprender sobre la naturaleza, sino que también les dará una gran sensación de logro.

¿Qué aprenden los niños con un huerto?

Los huertos enseñan a los niños acerca de la naturaleza, el cuidado de los cultivos y la obtención de alimentos frescos. Esto puede ayudar a los niños a comprender mejor cómo funciona el medio ambiente y el ciclo de la vida. También les ayuda a desarrollar una relación con la tierra y un respeto por la naturaleza. Los huertos también pueden ayudar a los niños a desarrollar habilidades prácticas como el riego, la siembra, la cosecha, el manejo de plagas y el cuidado de los cultivos. También puede ser una actividad divertida para los niños, que les permita disfrutar de la experiencia de trabajar en el campo y obtener sus propios alimentos.

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Así es como el cuidado de un huerto escolar, puede ser una gran experiencia para los niños. Esta actividad les proporciona la oportunidad de aprender sobre el medio ambiente, la naturaleza y la responsabilidad a una edad temprana. Con el tiempo, los niños también podrán disfrutar de los frutos de su trabajo al comer los alimentos que hayan cultivado. Además, el cuidado de un huerto puede ser una excelente oportunidad para que las familias se relajen y disfruten de la naturaleza juntos.